Tarta de Cerezas del Valle del Jerte

By 17:28

Siempre he dicho que vivo en una zona privilegiada, en la Perla del Valle. Fauna, flora, ríos, gargantas, rutas, gastronomía... ¡VIDA!

Por fin ha llegado la hora de recibir las ricas cerezas del Valle; un manjar del que muchos disfrutamos y que se vende a precio de oro en otras provincias y países.
En esta receta la reina es esta fruta taaaan rica, os presento una Tarta (como no) de Cerezas del Valle del Jerte.

No os pongo los dientes más largos y os dejo con una de las joyas de mi querida Extremadura.
 
Ingredientes para el relleno:
600 gr. de cerezas (si son del Valle del Jerte muuuucho mejor)
200 gr. de azúcar
1 rama de canela
1 cucharada de crema de vinagre de Módena
1 cucharadita de esencia de vainilla
20 gr. de maicena (harina de maíz) + un poquito de agua

Ingredientes para la masa:
350 gr. de harina
150 gr. de mantequilla cortada en cuadraditos
20 gr. de azúcar (1 cucharada sopera)
30 ml. de aceite de girasol
80 ml. de agua fría
2 cucharaditas de vinagre blanco de manzana (opcional)
1 cucharadita de sal
1 huevo para pintar + azúcar moreno

Elaboración del relleno:
En primer lugar hay que preparar las cerezas, y para ello hay que lavarlas, quitarles el rabito y deshuesarlas. Puede parecer un rollo eso de tener que quitarle el hueso, pero si tienes una pajita o un palillo chino lo harás en un pispás. Por la parte donde estaba el rabito clavamos la pajita y empujamos hasta que salga el hueso y... ¡listo!


En una cacerola ponemos las cerezas ya preparadas junto con el azúcar, la rama de canela, la crema de vinagre balsámico y la esencia de vainilla. Lo calentamos todo a fuego medio durante 10 minutos. Removemos de vez en cuando.


Pasado el tiempo, en una tacita ponemos la harina de maíz o maicena y le añadimos un chorritín de agua (hasta que la mezcla quede líquida). Mezclamos bien y lo echamos a las cerezas. Seguimos cocinando 5 minutos más mientras removemos de vez en cuando.

 
Retiramos del fuego y pasamos el relleno a un bol.
Reposar media hora y tapar con papel film a piel (debe hacer contacto con el relleno).
Dejar enfriar a temperatura ambiente hasta la hora de montar la tarta.


Elaboración de la masa:
La masa podemos hacerla perfectamente a mano... y sé que lo estáis deseando ;)

En un bol poner la harina, la sal, el azúcar y el aceite de girasol. Mezclar con una cuchara.
Añadir la mantequilla cortada en cuadraditos y mezclar con ayuda de un mezclador de masas o pastry blender (que son unas cuchillas que ayudan a aplastar la mantequilla y mezclarla con los demás ingredientes, al estilo Lobezno de X Men), pero como yo no tengo, aproveché la herramienta de mezclar del robot de cocina y, si esto tampoco lo tenéis... pues con vuestras manitas limpias ¡que para eso las tenemos!


El objetivo es mezclarlo todo hasta tener unas migas gorditas (¡la mantequilla no debe derretirse!).
Ahora agregamos el agua y el vinagre de manzana.

Mezclar todo hasta tener una masa, la volcamos en la mesa (si se pega un poquito en ésta, echar harina) y juntamos todo formando una bola. No hay que amasar, sólo conseguir que todos los ingredientes se unan.


Dividir la masa en dos porciones y envolver individualmente con papel film. Dejamos reposar en la nevera casi una hora.

Reposada las masas, las sacamos de la nevera.
Espolvoreamos un poquito la mesa con harina y estiramos una de ellas con un rodillo. Hay que tener en cuenta el tamaño de nuestro molde a la hora de estirarla, para cubrir bien toda la base.
Con ayuda del rodillo, transportamos la masa al molde y la adaptamos bien a la forma de éste.
Dejamos reposar unos minutos en la nevera.



Estiramos la otra porción de masa que tenemos de la misma manera pero, esta vez, formando un rectángulo. Cortamos con ayuda de un corta-pizza o cuchillo unas cuantas tiras, deben salir entre 16-18. Estas tiras serán para cubrir la parte superior de la tarta.

Montaje de la tarta: 
Sacamos de la nevera el molde y le ponemos el relleno de cerezas, que ya está prácticamente frío. Retirar la rama de canela.
Lo distribuimos bien por toda la base y cubrimos la tarta con las tiras de masa haciendo un enrejado.
Con ayuda de un cuchillo cortamos la masa sobrante que sobresalga del molde y con los dedos sellamos un poquito los bordes del pastel.
Pintamos con huevo la superficie de la tarta y espolvoreamos con azúcar moreno.



Precalentar el horno a 220º calor arriba y abajo durante 10 minutos.
Colocar la tarta en una bandeja apta para horno y poner en la parte inferior del mismo con calor sólo por abajo a 220º. Cocinar durante 15 minutos.


Pasado el tiempo, bajar la temperatura a 200º y seguir cociendo durante 20 minutos más o hasta que observéis que los bordes tienen un dolor doradito. El relleno debe burbujear un poquito.

Sacar del horno y dejar reposar 10 minutos. Finalmente, pasar el molde a una rejilla para terminar de enfriar.

¿Desmoldar o no? 
En mi caso la dejé en el molde porque no es de los desmoldables y creo que queda muy bonita presentada en él. Pero como siempre... eso es a vuestra elección.

Recomiendo que, una vez fría, guardéis la tarta en la nevera porque está más rica fresquita y sobre todo ahora en verano ;)

¡Veréis qué rica está con ese relleno que parece mermelada!




¡Que vivan las CEREZAS DEL VALLE DEL JERTE!

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